El juego de volúmenes y de niveles define esta casa, en la que la línea que separa el interior con el exterior desaparece, integrando el paisaje en la vivienda y la vivienda en el paisaje. La sencillez de materiales y mobiliario, siguiendo una misma línea en cuanto a textura, color y forma, colaboran en la coherencia de una vivienda firmada por el arquitecto Jaime Sierra.