Ya os he contado más de una vez que de manitas tengo poco, así que cuando me pongo creativa, suelo optar por cosas sencillas, no sea que la líe. Como me encantan los centros de flores, me animé a hacer uno, pero como el jarrón que elegí era tan potente (una bola dorada de Zara Home), pensé que lo que mejor le iría sería algo monocolor, en verde intenso. Lo dicho, hiedra y unas ramas que cogí por la calle, y listo. ¿Lo mejor?… ¡el tiempo que dura fresco!.