“Espero que mi trabajo trascienda tendencias o modas”. Bajo esa premisa, Shamir Saha se centró en sacar a la luz la estructura original de esta vivienda neoyorquina, eliminando todas las particiones de lo que anteriormente era un taller en tonos blancos y una estética a la que estamos más que acostumbrados, y decidió apostar por un proyecto mucho más radical. Todo un acierto. vía