Imagino que el motivo por el que la gente le tiene tanto miedo a las reformas, es la idea de meterse y coordinar una obra sin saber muy bien el objetivo final, pero aquí tenemos un ejemplo del magnífico resultado que podemos llegar a conseguir con un profundo lavado de cara a un ático antiguo, llevado a cabo por un profesional.
La elección de materiales y texturas, con una gama muy básica de colores naturales, y las piezas justas en cuanto a mobliliario, han hecho de un piso de dimensiones muy reducidas y, a priori, sin posibilidades, una vivienda perfecta.