En lugar de crear un puesto al uso, el estudio LineHouse concibió esta pequeña tienda delicatessen como un auténtico reto arquitectónico. Con una apariencia muy sencilla al exterior, son los huecos abiertos en fachada quienes dejan intuir la complejidad del diseño interior, donde el entramado metálico es el total protagonista. En un segundo plano, los acertadísimos muebles de lineas muy sencillas, y la sobriedad cromática, en blanco, pizarra y madera, completan un proyecto totalmente equilibrado. (vía)