Situada en Valparaíso, esta vivienda de vacaciones deja claro que la buena arquitectura no necesita ir de la mano de altos presupuestos ni proyectos pretenciosos. Apoyada sobre una retícula de pilares con una modulación regular que marca el ritmo de las vigas, la estructura es quien que ordena el proyecto, mostrándolo como un volumen encajado en una trama metálica. Son las zonas exteriores que dejan esos pilares, las que se convierten en terrazas donde disfrutar del paisaje, el verdadero valor de la vivienda. (vía)