Ya vimos su casa en esta entrada, pero ahora es el turno de su lugar de trabajo. El estudio de Anine Bing es el fiel reflejo de su ropa; básico y de calidad. Quería un espacio grande de trabajo, con toques nórdicos e industriales, pero que no dejase de ser cálido, un efecto con consigue con  elementos personales, como velas y fotografías familiares. vía