Comprar, pasar unos días en un hotel, o salir a tomar un café, pueden ser experiencias mucho mejores, cuando el recipiente hace de ese rato, un auténtico placer para los sentidos. Este es el caso de la pop-up de domo, donde la marca francesa Ligne Roset, hace un verdadero despliegue de buen gusto, al crear estas escenas, a medio camino entre la arquitectura y el diseño de interiores, para enseñar sus productos. ¡Cualquiera se resiste!. via
PS.