Como Septiembre es un mes de buenas intenciones y muchos propósitos, seguro que más de uno tiene en mente restaurar alguno de los muebles que tenemos en casa, que ya no nos hacen ninguna gracia. Muchas veces, con algo de color e imaginación, el cambio es tan drástico como en este DIY, en el que customizar un mueble sin presencia, dándole un toque industrial, parece pan comido.

Tras pintar el armario de un tono de gris, perfecto con el estilo que le queremos dar, elegimos y ordenamos una plantilla de letras, en este caso, con nombres de ciudades europeas. Pintamos con tiza la parte trasera, y al ponerlo sobre el mueble y marcar sus contornos, se quedará indicada la silueta a pintar. Sólo queda hacerlo con un pincel, y potenciar su imagen con los elementos adecuados, como en la última imagen. Fácil, ¿no?.