¿Recordáis esta vivienda?. Aunque vivir en lo que antes fue una iglesia resultaría algo raro para mucha gente, lo cierto es que el proyecto es de lo más atractivo, fundamentalmente por lo que ofrece un lugar con espacios tan amplios, techos tan altos, y luz entrando a raudales por la combinación de vidriera original con ventana nueva.
Aunque mi parte práctica no puede evitar pensar en lo que puede suponer calefactar la planta de abajo, creo que podría dejar esa preocupación de lado (sobre todo al lado de la chimenea), si puedo disfrutar de un espacio como el que ocupa el salón, la cocina y el comedor. Me encanta, además, el toque doméstico y cálido que da el papel con color en las zonas privadas de la casa, rompiendo en estilo y escala, con la planta baja. via