Nuevo Estilo nos abre las puertas de esta vivienda, en la que el estudio B-arch obró un milagro, al conseguir que una casa de campo abandonada de la Toscana pudiese llegar a ser un lugar con tanto encanto, gracias a una cuidada rehabilitació que mantiene muchos de los elementos originales de la casa, y un interiorismo a medio camino entre la rotunda modernidad que aportan algunas piezas y el encanto de elementos antiguos, que arrastran una dilatada historia.
Muchas veces insistimos en la importancia de las texturas mucho más allá de los colores y los materiales, y éste no puede ser mejor ejemplo de lo que consigue la rugosidad de un suelo o los relieves en paredes y techos. Gracias a ellas, no se necesitan más que tonos neutro para crear una base que acoja diversidad de estilos y colores.