Imagina la típica serie ambientada en Brooklyn con una familia algo bohemia como protagonista. ¿No es aquí donde vivirían?. Pues la realidad no está tan lejos de la ficción para Maryanne Moodie, cuyo trabajo se describiría algo así como arte textil, y que comparte este apartamento con su marido y sus tres hijos. La casa respira las raices australianas de sus inquilinos, con ese aire natural, sencillo, y lleno de toques verdes. Apuesto a que si lo pensamos un poco, también podemos imaginar la calle que se vería a través de la ventana. via