Siempre tiendo a pensar que, al igual que pasa en muchas otras cosas, en el interiorismo son los detalles los que marcan la diferencia. Una cocina de líneas rectas en blanco y negro (nada nuevo), toma un carácter totalmente diferente al introducir ciertos toques de dorado. Para mi, todo un acierto. ¿Os gusta?. vía