Una casa en Dinamarca, con el aspecto exterior de una gran cabaña, que resulta ser, por dentro, un lugar de espacios enormes y diáfanos, que apuesta por los suelos oscuros de madera, contrastando radicalmente con el blanco, que reina en toda la vivienda. De su preciosa decoración navideña, me quedo, sin duda, con la idea de poner una enorme alfombra de pelo bajo el árbol.