Este espacio no se parece en nada a los que solemos proyectar, pero cada vez nos parecen más atractivas las casas llenas de color, que transmiten la alegría de quien las vive, en este caso, la artista Nuria Mora. Un ático en Lavapiés, que tras una reforma, se convirtió en el perfecto contenedor blanco, que consigue que todas las piezas que alberga, destaquen aun más. vía