Adam Levine says that furnishing a home is no different than going into the studio and making music. You want to make sure you’ve pared down all the extra details so that in the end, every stitch has a context uniquely yours. So, I guess this is a song about a confident bachelor, in love with 20th-century-design icons.

La casa de Adam Levine es el perfecto hábitat del soltero de oro. Asegura que decorar una vivienda, es como componer una canción; llenarla de pequeños detalles, que formen un conjunto perfecto. Unas vistas privilegiadas, las piezas icono de diseño del siglo XX, y una equilibrada mezcla entre claros y oscuros, son sus señas de identidad. Supongo que el coche, y su L.A. style, hacen el resto.

[Architectural Digest]