Imagino que este ático deja a la altura del betún a cualquier casa con vistas que se precie de serlo. Si reconocéis la última foto, se trata de las pistas de salto de Holmenkollen en Noruega, y la habitación, no es ni más ni menos que el lugar donde los deportistas se preparan para el gran salto. Mola, ¿no?. Es un proyecto de Melissa Hegge y Nina Holst, en colaboración con Airbnb. via